
Solo se que tiene que ser
elegante, muy elegante. Y a partir de esa premisa trazar las coordenadas para
su desarrollo. En eso ocupo las noches en las que apenas puedo dormir. El nuevo
espectáculo, la nueva sonoridad para un nuevo disco que deberá llegar en 2011.
Tengo casi un año para domar todas las irrefrenables ideas con las que llenar
un nuevo trabajo. Y no negare que a veces me gusta ver mi nombre en alguna de
esas lista donde destacan lo mejor de una década, y la década se me ha hecho
corta. Cerrar Los Sencillos, inventarme a mi mismo, luchar con ello, luchar
contra ellos (los elementos), escribir canciones y montones de palabras en la
red, en una libreta e incluso en ascensores. Pequeños tags a rotulador marcando
territorio. “Por aquí pase yo”. Ahora mismo recuerdo el de un ascensor en el
centro de Madrid donde viví una temporada, rápido y muy arriba a la izquierda. Y
en eso estoy ocupado ahora mismo, agazapado tras las canciones de esos grupos
con los que trabajo y vivo el contacto de la música en sus pasos primigenios.
Ocupado en volver a la normalidad de cuerpo y alma que me asalto no hace mucho.
Me gustaría decir que más animado, pero soy cáncer.
Dedico esta entrada a Ricard
Parera, baterista de La Brigada, que el otro dia me regañaba por no escribir más
a menudo. Prometo aplicarme, afuera esta preparado para la nieve.
If she doesn’t smile FANTASTiC SOMETHiNG