02/09/2010

Desvío.

Esa obsesión mía por los objetos esta llegando a limites absurdos. ...

30/08/2010

Cronicas de agosto Parte 4.

  Bendita seas rutina. Por nada en especial, solo para que me ...

13/08/2010

Cronicas de agosto Parte 3.

En esa carretera un dia se averió un coche con músicos ...

09/08/2010

Cronicas de agosto Parte 2.

De repente tienes la sensación de estar asistiendo a una muerte ...

02/08/2010

Cronicas de agosto Parte 1.

Me aburro de mi mismo, de empezar casi todas las entradas ...

12/07/2010

Veranos. Calores. Miedos.

Estamos en un franca minoría. Arrinconados en esa posición incomoda que ...

01/07/2010

Fotocopias.

Vendrán tiempos de fotocopiar manifiestos, repartir de mano en mano ...

08/06/2010

De repente un desconocido te regala flores.

Hay un montón de impulsos que rondan mi cerebro. Que se ...

03/06/2010

Construcciones.

Supongo que es la paciencia del surfer que espera la ola, ...

10/05/2010

Senderos.

Creo tener el cerebro entumecido, puede que este desentrenado, puede que ...

Todas las entradas
Desvío.

Esa obsesión mía por los objetos esta llegando a limites absurdos. Me llevaría todo, me llevaría a casa detalles, piedras, juguetes rotos, bolas de cojinetes desprendidas de skateboards abandonados y alguna cara divertida. Me llevaría belleza y lo limpiaría con esa maravilla embasada en plástico que hacen cerca de casa y que un amigo mío dice es altamente peligroso. Dice que es acido nítrico y lo anuncian tan panchos en la televisión. Lo rebajan con agua y ya esta.  Luego lo secaría con un trapo hecho de una camiseta vieja. He vuelto a casa con un hallazgo. Un vinilo. El enésimo, amigo. Pero con el mismo cariño que si hubiera encontrado una foto original de un fotógrafo ruso o de la misma ciudad donde estaba. Miro una librería cerrada a la izquierda y me entristezco. Pero hoy no voy a preocuparme por ello. Los cierres duelen. La muerte también y tengo un episodio de mi ligera hipocondría. Es lo que tiene conducir la moto, que el casco te aísla de casi todo. Eres ojos, eres reflejos en manos y pies para combinar marchas, eres piloto. Pero la mente va libre, disparada, arriba y abajo en rápidos cambios de objetivo por los que dejar fluir una imaginación que hoy se iba acomodando como las pupilas a la luz ,una luz que se iba apagando en ese tono pálido que solo septiembre tiene. El mar a la derecha, hoy se olía bien, muy bien. En un nudo de autopistas pongo el intermitente al contrario de lo habitual y tomo una carretera de curvas. El mar quedaba a las espaldas y el verde dominaba. El verde de los viñedos que ya están a punto. He pensado que faltaba un punto de calor de agosto, he sentido placer. He pensado que siempre añoramos lo que hace solo unos días nos sobraba. Luego he adelantado a una furgoneta y he dado un extra de velocidad a las curvas. Disfrutando cada viraje, aferrado al volante. Casas de veraneo de principios del siglo XX abandonadas y nubes negras al fondo, cerca de casa. Por suerte no me he mojado.

 

Amor propio CiUDAD JARDiN